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Cadena de desastres (2)

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Cadena de desastres (2) - 4.3 out of 5 based on 6 votes

Por Fernando Londoño Hoyos

Empezamos el recuento de los desastres que alias Juanpa. o alias comandante Santiago le deja a quien lo suceda el 7 de agosto del próximo año, por la tragedia de la cocaína. Esa estupidez la estamos pagando con sangre y miseria.

Veremos más adelante, en estos y otros escritos, que esa explosión fabulosa del negocio más pérfido del mundo afectará la vida del país en muchos de sus asuntos esenciales.

Lo único que Santos vendió bien vendido a los colombianos, fue la idea de que el manejo de sus relaciones internacionales fue maravilloso.  Levantemos la enjalma a la mulita.

Quién sabe si le alcance a tocar a este sujeto el desastre final de Colombia en el Caribe. Ni él ni su Canciller entendieron lo que se nos venía encima con la sentencia de la Corte Internacional de Justicia sobre las aguas aledañas a San Andrés y Providencia. Un día los despertó la sentencia: lo habíamos perdido todo.

Aunque no pareciera posible, faltaba la peor. Nicaragua, venía ahora por las aguas del Caribe que supuestamente le correspondían por sus nuevas fronteras marítimas. Como en todo, Santos no entendió lo que pasaba y su Canciller, la adorable señora Holguín, mucho menos. Y se enfadaron con la Corte, la ultrajaron y se retiraron del pleito. En otras palabras dicho, se rindieron sin librar batalla. Perdimos las aguas del Caribe. Vamos a necesitar visa de Nicaragua para visitar las Islas del Rosario.

Se dice fácil. Pero vendrá el día en que nos hagamos cargo del desastre. Que tendrá un culpable, cuando ya no le podamos reclamar en su paradisíaco retiro londinense.

Su mejor logro internacional fue hacerse amigo de Hugo Chávez, primero, y de Nicolás Maduro, después. Les confió el manejo de la paz; les perdonó que volvieran a Venezuela refugio de guerrilleros y narcotraficantes; aplaudió sus ataques inmisericordes contra la oposición legítima; secuestró sin compasión ni derecho jóvenes que protestaban, Laurent Saleh y Gabriel Valles, en un crimen internacional que algún día pagará. Y por supuesto no advirtió lo que se venía encima con el éxodo de centenares de miles de venezolanos que han llegado y seguirán llegando para buscar un plato de comida. Con la particularidad de que son en su mayoría colombianos por el ius sanguinis. Ni idea, como dicen señoras distinguidas en sus juegos de canasta.

Con el Ecuador, las cosas no andan mejor. A Correa le mandó secuestrada una familia entera, la de Fernando Balda, distinguido abogado de ese país que defendió a Santos después del bombardeo de Sucumbíos. En el paquete iba una niña muy pequeñita, cuya condición de colombiana no inmutó a la canciller. Ahora, caído Correa, preso su vicepresidente por ladrón y el país enfrentando el saqueo que dejó allá también el socialismo, Santos no tiene el mejor aliado sino el peor enemigo en el fraternal vecino del sur.

Con los Estados Unidos, las cosas andan peor. Porque estamos al borde de la descertificación norteamericana por la cantidad de cocaína con que inundamos ese país. Para arreglar el tema, Santos no usa a su Embajador, sino que manda en misión especial a Oscar “coca” Naranjo, su vicepresidente. Ese viejo amigo de los carteles de Cali y del Norte del Valle, vuelve con la noticia de que Estados Unidos le dará a Colombia un compás de espera, mientras se examina el éxito de su política anti drogas, que en lo esencial consiste en dejarle el combate de la coca a las FARC, el principal cartel narco del mundo. En eso andamos.

Lo demás fue restablecer embajadas inútiles, que el Presidente Uribe había desmantelado. Crear otras nuevas, para pagar favores y comprometer voluntades. Y nombrar embajadores y funcionarios con el único criterio de que sirvan a sus intereses.

La Embajada de España, nada menos que de España, se la dejó a sus compañeros tahúres de sus largas sesiones de póker; llenó la ONU de amigotes; a Francia mandó una parejita para que despache el marido en el Quai D’orsay y la mujercita en las Naciones Unidas; y hasta tuvo la osadía de nombrar Embajador en Noruega al hijo de Álvaro Leyva- el monaguillo mayor de las FARC- un ilustre “bon a rien” como dicen los franceses.

Nadie irrespetó tanto el servicio exterior de la República como este Presidente. Acostumbrado a pasearse diez años en Londres por cuenta de la Federación de Cafeteros, le entregó esa embajada a su cuñado y a su amigote de aventuras, Néstor Osorio. El otro Embajador era su nuevo cuñado Mauricio Rodríguez y la agregada cultural en Italia, Silvia Amaya, su primera esposa. No se dirá ingrato con su familia política más íntima.

A inmenso costo, algunas de estas barbaridades se podrán reparar. Otras nunca, como la pérdida del Mar Caribe.

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CADENA DE DESASTRES (1)

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CADENA DE DESASTRES (1) - 5.0 out of 5 based on 3 votes

Por Fernando Londoño Hoyos 

Cuando faltan pocos meses para que llegue el día feliz en que Juan Manuel Santos se vaya con su familia para los apartamentos que compró en Londres, es hora de intentar una relación de desastres en que su Gobierno ha consistido.

Sin que nos atrevamos a decir que es el más grave, empezaremos por lo que algunos de sus abyectos colaboradores llaman su política anti drogas.

Las cosas son tan simples de decir como dolorosas de padecer.

Santos recibió el país con un poco más de cuarenta mil hectáreas sembradas de coca. Hoy vamos, pasando de largo, por las doscientas cincuenta mil. ¡Seis veces!

La cifra del área cultivada va en relación directa con la producción de cocaína. De doscientas o doscientas cincuenta toneladas por año saltamos a mas de mil toneladas.

La producción de cocaína obliga a proponer cifras del dinero que mueve el crimen cocalero. Si el precio interno, Fob laboratorio del clorhidrato, no fuera sino de cuatro millones de pesos el kilo, tendríamos cuatro billones para repartir entre cultivadores  y cultivadoras, como dice cierta norma que por ahí circula, raspachines, manipuladores de la hoja y de la pasta, transportadores, sicarios, prostitutas, proveedores de bienes y servicios indispensables, etc, etc, etc. No son de extrañar las cifras alucinantes de campesinos cocaleros que el propio gobierno denuncia, ni el pleno empleo que en esas zonas, con tanto orgullo, proclama el DANE. En el Gobierno de Santos, los delitos no se ocultan. Se exaltan.

Pero el billete largo, como ahora se dice en el triunfante argot del hampa, es el que se convierte en dólares y en dólares regresa al país para lavarse, lo que los mantiene tan baratos. Y la parte que falta, que es mucha, regresa convertida en contrabando, el mismo que puso contra la pared la industria colombiana y al borde de un colapso socialmente demoledor las  textileras, las empresas de confecciones y calzado.

En esas cuentas vengan las partidas destinadas a mantener en armas la legión de bandidos que ordena y protege el negocio desde su raíz hasta el final. Y las que se dedican a corromper fiscales y jueces, sobornar policías y neutralizar las Fuerzas Militares. Los niveles de la corrupción que empieza en las Altas Cortes, son agobiadores. La cultura de la mafia no llega sola.

Hablamos de tanto dinero movido por este sucio negocio, el más sucio del mundo, que alcanza para trasladar la política macroeconómica desde el Banco de la República hasta las FARC, el ELN y las BACRIM: El Banco maneja la tasa de interés y el tipo de cambio lo fijan los bandidos. El Banco baja las tasas y los delincuentes le bajan el tipo de cambio, que hace inútil el esfuerzo del Banco por estimular la economía.

Esos bandidos, con brazalete o sin brazalete, hacen política a su manera. En las zonas cocaleras mandan ellos y el alcalde que no obedece se muere. Y como gente normal que son, los alcaldes prefieren vivir…….Colombia no va a car en manos de los narcos. Hace rato que éste es su imperio.

Toda esta tragedia esquiliana tiene una de sus peores partes en la destrucción de la tierra colombiana. Los ríos no llevan agua, sino un barro nauseabundo que mata la fauna y destruye los cultivos y la salud de los ribereños.  Y las selvas se rinden al empuje del hacha homicida, que copa espacios enormes para cultivar más coca.

En esta cadena del desastre santista, aparece como una de sus facetas más graves la corrupción de la juventud y la destrucción del tejido social en las ollas del narcotráfico. Como para el sedicente Presidente todo es comedia, lo vimos montado en poderosa máquina que echó al piso una de las muchísimas casas donde la mafia se dedica a empacar y distribuir la cocaína y el bazuco. Hasta ahí le alcanzó la cuerda al Jefe de Estado que “simboliza la unidad nacional” según reza la Constitución, porque el consumo interno se multiplicó hasta extremos inconcebibles. No hay cabecera municipal en Colombia que no tenga su “olla”. Lo que significa que tiene problemas de seguridad, de deserción escolar, de salud y de corrupción espantables.

Somos campeones en el consumo universitario de cocaína en el mundo, lo que tiene a muchos muy felices. ¡En algo debíamos quedar campeones!

No hemos medido el alcance del daño que hace la cocaína. Por eso aceptamos la patraña de los contratos con la ONU, las escenas del narco vicepresidente convenciendo campesinos cocaleros para que siembren otra cosa, o las declaraciones triunfantes del Ministro de Defensa cuando cuenta que se incautaron sus gloriosas tropas del uno por ciento de la producción cocalera anual. Aquí empieza la cadena de desastres de este Gobierno. Pero como nuestro relato, solo empieza.

 

 

 

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El Traidor

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El Traidor - 5.0 out of 5 based on 25 votes

Por Fernando Balda, ex asambleísta ecuatoriano 

De todos los famosos traidores de la historia he buscado alguno con el cual comparar al Presidente colombiano Juan Manuel Santos; revisé la historia de varios de ellos, como el General Benedict Arnold cuyo nombre es sinónimo de traición en EEUU; durante la independencia vendió a los ingleses la rendición de West Point en 20.000 libras. Antonio López de Santa Anna y Pérez de Lebrón político y militar mexicano. Quien fue Presidente de México en once ocasiones. Enfrentó la guerra contra EEUU fue derrotado en la Batalla de Cerro Gordo. Tras evacuar la capital del país, se exilió en Colombia y mediante el Tratado de Guadalupe Hidalgo propiciado por él, México perdió los estados de Alta California y Nuevo México (hoy California, Arizona, Nevada, Colorado, Utah y parte de Wyoming) a favor de los Estados Unidos. También está el caso del asesino de Jesse James, Robert Ford quien siendo su amigo, admirador y discípulo lo mató por la espalda para cobrar la recompensa. En otros anales la ambición, la envidia y la venganza motivaron la traición contra el dictador romano Julio César quien había adoptado un niño de clase baja llamado Brutus, lo educó y trató como su hijo y lo vinculó a la nobleza romana. Los miembros del Senado celosos del poder que tenía César lo traicionaron al final de una sesión, mientras todos rodeaban a Julio Cesar los miembros del Senado en gavilla sacaron dagas y lo apuñalaron, César se defendió hasta que reconoció uno de los rostros de sus asesinos y exclamó la frase más famosa en la historia dirigida a un traidor ”¿tu también brutus?” y falleció. Brutus quien pretendió con esta participación ascender políticamente vivió atormentado por visiones del fantasma de César hasta que decidió quitarse la vida con su propia espada. Pero ninguna de estas figuras solas me dan el compendio que se necesita para describir a Santos; casi que digo que no le alcanzan en méritos ni todas juntas. Revisemos un poco la historia y sin duda me darán la razón:

Juan Manuel Santos, procede de una de las familias más adineradas y rimbombantes de Colombia, fue sub director de Diario el Tiempo, el más grande del país y propiedad de sus padres. Ha escalado sigilosamente en la política siempre de forma coyuntural mas no por notables gestiones. Ministro de Comercio Exterior, Hacienda y de Defensa durante varios gobiernos; En 1997 durante el Gobierno del Presidente Samper fue el mentalizador de una zona de despeje a favor de la guerrilla para supuestamente propiciar diálogos de paz, además propuso una Asamblea Constituyente donde se debatirán intereses de las FARC; en aquella época tan dura para Colombia tal vez esta fue solo una más de las tantas ideas descabelladas que se lanzaban sobre el conflicto; sin embargo esta se materializó durante el siguiente gobierno del Presidente Andrés Pastrana donde Santos ocupó el cargo de Ministro de Hacienda; y es considerado como uno de los episodios mas deshonrosos en la historia de Colombia, se despejó de la fuerza pública a tres municipios del Meta, y uno del Caquetá en la región del río Caguán, desde el 7 de noviembre de 1998. Esta fue la famosa Zona de distensión de 42.000 kilómetros cuadrados donde las FARC tuvieron impunidad y libre albedrío durante casi cuatro años de secuestros, asesinatos robos y narcotráfico -era una guarida criminal legalizada donde la policía y el ejército tenían prohibida la entrada- hasta el 20 de febrero de 2002, en que el mismo Pastrana declaró fracasado el proceso que quedó escrito en la historia como una farsa antipatriótica de intereses evidentemente oscuros y no de paz.

En 2002 Alvaro Uribe era nombrado presidente, Santos rompe filas del Partido Liberal y es integrado al gobierno como Ministro de Defensa; bajo el mando de Uribe se abatió al temible bandido alias “raúl reyes” el 1 de Marzo de 2008, una fiesta se produjo en Colombia, en todos los rincones de la patria se celebraba como una hazaña histórica, además a esta fecha el ejército había reducido las filas de las FARC de 18000 a 8000 bandidos. el momento coyuntural para Santos había llegado, pues su gestor Uribe, no podría volver a ser Presidente por norma constitucional después de haber cumplido dos periodos consecutivos de elección popular. Pero el 75% de aprobación ciudadana a ese momento sobre la gestión de Uribe fue suficiente para endosarle los votos a Santos con tan solo levantarle el brazo. Santos Juró defender y continuar la obra de Uribe -La Seguridad Democrática-, sin tregua al terrorismo; esta, como principal fuente de recursos para el país. Pero en algún momento no definido y triste para la historia de Colombia, tal vez producto de una fragua que siempre existió silenciosa esperando a poder asomar de atrás de la careta falaz de demócrata, o emerger de entre la oscuridad de las mentes parias que suelen rodear al poder; de sus cercanos colaboradores, viciados de intereses forjados en relaciones deshonrosas presentes y de antaño; Santos creyó que una propuesta de paz se podía impulsar por encima de los intereses ciudadanos, pisoteando las tumbas de héroes y victimas, negociando lo innegociable; la posibilidad de amnistías e indultos para quienes cometieron crímenes de lesa humanidad, permitirles aspirar al Senado, Cámara de Representantes y otros cargos de elección popular, y la legalización de las tierras que estos han invadido y robado durante cincuenta años, entre otros puntos. Y luego de todas estas cartas jugadas en una mesa de poker, tomando tinto bajo el sol de la Habana intentando violar los principios democráticos y constitucionales, Santos pretende salir airoso como hasta para aspirar al premio nobel de la paz.! Y es que la vanidad es un pecado muy interesante y poderoso que siempre le hace antesala a la traición. -léase traición a la patria-. Como era lógico Alvaro Uribe, quien tiene claro como se combate a los criminales y como se saca adelante un país, ha liderado la oposición contra este inminente fracasado “procesos de paz” que solo ha logrado convertir en figuras internacionales y mediáticas a un grupo de criminales que hasta ayer debían andar escondidos en la selva embarrados del lodo de su criminal “revolución”.

Santos llegó al poder de la mano de un grande, sin reparo y sin pensar en lo importante que es el honor en aquellos que reciben el llamado de regir los destinos de un país, mordió esa misma mano, traicionó los principios que juró defender y hoy se encuentra sentado del otro lado de la linea de fuego repitiendo un grave error del que él mismo ya fue parte ideológica en 1998 durante el despeje del Caguán. Lamentablemente, esta paz, la paz al estilo Santos no encaja con los principios morales y éticos, menos con los rectores del ordenamiento jurídico. La paz de Santos es un concierto para delinquir en donde se proponen movimientos de la nueva bolsa de valores; la del lavado de activos provenientes del secuestro y el narcotráfico. Los ciudadanos colombianos no tiene un pelo de tontos, no pretenda el traidor vende patria pasarles gato por liebre. Ya se ha visto en la historia colombiana a demasiados tahúres y pillos de siete suelas, ya es fácil reconocerlos cuando andan de jornada.

Para que no se crea que podría yo, estar especulando sobre la reprochable calidad humana del Presidente Colombiano, puedo dar fé en primera persona con el siguiente ingrato relato; y es que yo mismo he sido gravemente afectado por su traición y falta de principios; en 2010 defendí a Juan Manuel Santos en la Corte de Sucumbíos – Ecuador, una orden de prisión pesaba sobre él y varios oficiales que acertaron armamento bélico contra un campamento terrorista ubicado en Angostura, donde cayó abatido alias “raúl reyes”, las acciones jurídicas de mi equipo lograron revocar la orden de prisión contra Santos impuesta por la Corte ecuatoriana e impulsada por el Presidente Rafael Correa, que concluyó gracias a nuestra defensa con el archivo del caso. Esta acción la asumimos como un acto de defensa al legado del ex Presidente Alvaro Uribe suponiendo un gesto propicio para con quienes habían colaborado con él en su lucha contra el terrorismo. Contrariamente al sentimiento de los miembros del ejercito de colombia y al de la mayoría de los ciudadanos, Santos decidió colaborar con el gobierno de Ecuador, el 10 de Octubre de 2012, me detuvo como a un delincuente en Bogotá donde me encontraba exiliado, me subieron a un avión militar y me entregó a la dictadura ecuatoriana que me mantiene encarcelado hasta la fecha. Mi familia, esposa y cuatro hijos quedaron abandonados en Bogotá, sin protección, pasaron días de terror pues pocos días antes yo había sufrido dos secuestros a manos de criminales enviados desde Ecuador para atentar contra mi vida, estos criminales eran agentes de inteligencia de la policía de Ecuador que violaron la soberanía de Colombia para secuestrar a un exiliado demócrata, perseguido por una dictadura. Santos quien sabía todo sobre mis secuestros, a pesar de ello me deportó violando mis Derechos Humanos y los de mi familia, entregándole a un país donde mi vida corre peligro y donde se me persigue por mis opiniones políticas. pues las pruebas de mi secuestro han sido recabadas por la fiscalía, incluso la identidad de los secuestradores y estas habían sido informadas a Santos plenamente quien ha encubierto estos crímenes para no afectar al gobierno de Ecuador. Pero los Colombianos no son tontos y con las pruebas que se revelan en los links que adjuntamos a este articulo tendrán claro el tipo de ser humano que lamentablemente tienen como presidente.

Con estos antecedentes sobre Santos, llegué a una conclusión; después de echar una mirada a al cobardía de Robert Ford; a lo vende patrias de Benedict Arnold y Antonio López de Santa Anna; y a la traición ambiciosa de Brutus contra César, advertí que todos juntos no hacen a un Juan Manuel Santos. Y encontré en la historia por allá en el año 33 DC, a la figura perfecta, a aquella que reune todos los rasgos de la traición configurados en Juan Manuel Santos, y que refiere a la más grande traición conocida por el hombre; el deleznable Judas Iscariote; aquel, traicionó a su pastor Jesucristo y con ello a los principios de paz, amor, equidad y justicia que Judas había jurado defender con su vida, causando el mayor crimen cometido por la humanidad pero que a su vez reveló algo supremamente importante: donde está el bien y donde está el mal. Y Como funcionan los traidores.

Fernando Balda logra revocar orden de prisión contra Juan Manuel Santos:

http://m.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-224401-abogados-de-santos-buscan-archivo-del-caso-bombardeo-ecuador

Agentes de inteligencia de Ecuador secuestran a opositor de Rafael Correa en Bogotá y gobierno de Santos no dice nada ni por secuestro ni por violación a la soberanía de Colombia:

http://m.semana.com/nacion/articulo/operacion-balda/330695-3

Fotos de los secuestradores, pruebas del espionaje internacional y la violación a la soberanía de Colombia:

https://fernandobalda.wordpress.com/2013/01/15/la-persecucion-a-fernando-balda-2/

Pruebas de la autoría material de los secuestradores:

https://fernandobalda.wordpress.com/2013/01/25/balda-razones-de-un-secuestro-revista-vanguardia/

Fernando Balda
@fernandobalda

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